Brandilanes en un pueblo de Aliste situado a unos 48 Km. de Zamora. Para llegar es necesario tomar la carretera de Alcañices, después de 38 Km. llegamos a Fonfría, a la salida de esta población sale la carretera de Castro de Alcañices, recorridos unos cuatro kilómetros nos desviamos a la derecha para dirigirnos a Brandilanes.
IGLESIA DE BRANDILANES
Una vez que aparcamos el coche en la plaza retrocedimos andando por la carretera de Fonfría hasta llegar a la rivera. La primera vista del arroyo fue ésta:
Subimos por la orilla, por la margen derecha al lado de unas cortinas donde se pueden ver dos palomares, al lado de uno de ellos había un pozo con un cigüeñal para sacar agua del pozo.
Unos metros más adelante nos encontramos con el primer puente peatonal construidos con las piedras típicas de la zona.
Unos metros a nuestra izquierda se encuentra el molino de los Chamorros. Se encuentra en bastante buen estado, el agua llega a través de un canal que en lleno de margaritas.
Fuimos por la margen derecha, ya que el camino es amplio y no tiene ninguna dificultad. Toda la ruta está llena de puentes tradicionales como éste. Este camino se junta con otro que baja del pueblo en un lugar donde se encuentra el colector de aguas y uno de los puentes más llamativos que encontramos.
Así llegamos al molino más grande, con un puente sólido con suficiente anchura para que pudiesen pasar las carretas, en concreto las del vecino pueblo de Castro.
Aquí las rocas o berruecos nos impidieron pasar por lo que tuvimos que subir por el camino que sube entre la vegetación para más adelante volver a la orilla del río y encontrar otro puente.
El tramo de la ruta entre el cartel indicador hasta que decidimos volver tardamos unos cuarenta y cinco minutos aproximadamente, pero en la vuelta invertimos media hora. Fue una sorpresa descubrir el paisaje, la arquitectura tradicional (puentes, palomares, molinos), la rivera, el murmullo del agua, el silencio... Nunca creí que a media hora desde Zamora existiera un lugar tan idílico, aunque la pena es que dura poco tiempo porque con el estío la rivera casi se seca, sólo quedan los cadozos. No quiero terminar sin referirme al pueblo de Brandilanes y sus gentes que siguen viviendo en este lugar a un paso de Portugal y no lejos de Zamora, pero en un lugar recóndito, conservando costumbres y tradiciones que poco a poco se van perdiendo porque las gentes abandonan el campo por otras actividades más rentables y con más futuro, eso no evita que haya un centro de turismo rural y que todavía críen burros de raza zamorano leonesa, tan buscados y apreciados por muchas personas que los adoptan como animal de compañía. Dimos un paseo por el pueblo y lo dejamos con la intención de regresar para seguir el curso de la rivera de Brandilanes hasta el río Duero, ya en los Arribes. Saqué bastantes fotos. Se pueden ver en el siguiente enlace. |
Magníficas fotos, amigo. Se agradece mucho el verde de los campos y el murmullo de esa corriente; casi que la oigo... Espero poder visitar algún día esos parajes.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Ha sido un placer hacer este paseo temprano por la mañana.
ResponderSuprimirUn saludo.
PARA KINEZOE, gracias por tu comentario y tu visita. Espero que estas imágenes sirvan para hacerse una idea del lugar y de su belleza.
ResponderSuprimirUn abrazo.
PARA TEJÓN, si nuestro paseo hubiese sido por la mañana, no habríamos soportado el calor que hizo esa tarde, pero mereció la pena. Gracias por pasear por aquí.
Un saludo.
Valverde, lo de color blanco que se ve sobre el agua en las fotos ¿son flores o en algunas solo es nieve? ando un poco confusa...
ResponderSuprimirUn saludo
Arena, son flores, pero eran tan abundantes que en muchos tramos tapaba el arroyo por completo.
ResponderSuprimirUn saludo y gracias por venir.
Me encantan las flores del agua así como los molinos y los puentes.
ResponderSuprimirA ver si tu hijo se anima a llevarme allí uno de estos días de vacaciones.
Un abrazo
Laura,hay que animarlo y animarse. Es una marcha suave y muy bonita.
ResponderSuprimirUn abrazo.
¡Se me pasaba esta entrada!.
ResponderSuprimirQue preciosidad de ruta con esos puentes y molinos,me ha encantado.
Un abrazo.
Dices bien, Fosi, es una maravillosa de lugar, las flores parecían nieve en vez de flores. Ya la tengo apuntada para la próxima primavera, aunque puede que repita antes.
ResponderSuprimirUn saludo.
Que didáctico para aquellos que puedan repetir esos pasos.
ResponderSuprimirBuen texto y estupendas fotos.
Parajes preciosos. Yo el Valverde que conozco es Valverde del Camino (Huelva). Su industria principal es las fábricas de calzados, principalmente los BOTOS DE VALVERDE.
Le felicito por su blog, saludos cordiales
Gracias, Manolo, por tu visita y tus comentarios. Espero repetir estos pasos la próxima primavera y con más gente para que pueda admirar este lugar.
ResponderSuprimirValverde de Lucerna aparece en la novela de Miguel de Unamuno "San Manuel Bueno, mártir" que la sitúa en una aldea con este nombre. También está relacionado con la leyenda del lago de Sanabria, en ella aparece una aldea llamada Valverde de Lucerna, aunque en otras versiones aparece como Villaverde de Lucerna. Sé de la existencia de Valverde del Camino y tuve unos botos camperos.
Un abrazo y bienvenido.