Cascada de la senda de los monjes

Cascada de la senda de los monjes

jueves, 26 de noviembre de 2015

MIGRACIÓN


Algunos visitaréis este blog y comprobaréis que no hay nada publicado desde junio de 2013. Quiero deciros que me podéis encontrar en https://valverdedelucerna.wordpress.com.

miércoles, 19 de junio de 2013

FIESTAS DE CEREZAL DE SANABRIA - 2 DE JUNIO DE 2013


Esta entrada está dedicada a todos los que están unidos a Cerezal de Sanabria de una u otra manera. Cerezal es el pueblo de mi mujer y este año me ha propuesto que haga de escribidor y cuente cómo fue la fiesta.


Como todos los años aprovechando la fiesta de Cerezal, el 2 de junio, nos reunimos casi toda la familia en casa de mis padres. 

Es una tradición adornar el suelo de las calles con escobas amarillas para que se convierta en una alfombra floral.


El  día se inicia con la misa; este año fue a las once, normalmente es más tarde, pero como nuestro cura atiende a tantos pueblos tiene que ir compaginando unos con otros, así que para el próximo año será más tarde.


Se ha reformado la iglesia, el tejado es nuevo, han arreglado el suelo, así que se encuentra muy bien conservada.


Antes de terminar la misa, hicimos una procesión por los alrededores, precedidos por el pendón.


Después de la misa se subastaban dos bollos y ese dinero quedaba para la parroquia y solía haber gaiteros, pero desde hace unos años, estas tradiciones se han perdido. Por ello, añado aquí una canción sanabresa muy popular:
"El mandil de Carolina".



Ya no hay habitantes, los gaiteros ya son mayores... Aunque para mayores, esta pareja de la foto, que son los padres de mi cuñada, viven en Lagarejos de la Carballeda, él va a cumplir noventa años en breve y ambos tan campantes.


Como todavía quedaba tiempo para la comida nos dimos un paseo por los alrededores, la Veiga y el molino de Cerezal de Sanabria, a orillas del río Negro; que debe su nombre a la oscuridad del fondo del cauce y a la abundancia de árboles en sus orillas que hace que predominen las sombras siendo sus aguas especialmente frías.

Casa de la plaza


Hay problemas de cobertura en los teléfonos móviles con alguna compañía salvo en la torre del campanario.


Este árbol es un nogal, ofrece este aspecto sin hojas porque, según me han contado, les ha entrado una enfermedad que los seca, parecida a la que sufren los negrillos. Espero que se encuentre algún tipo de solución, sino nos quedaremos sin nogales.


Bajamos hacia el río y cruzamos el puente reparado ya que las lluvias de este año se lo han llevado por delante.
Río Negro en el puente.

Bañadero

Río Negro


Este caño solía regar los Nabales o Navales, no sé bien cuál es la palabras correcta, si es porque se sembraban nabos o porque forman navas; el caso es que ahora no llega porque no hay nada cultivado y el agua se vuelve a desviar al río. Desde aquí se ve ya el molino de Cerezal.


En este trozo nos encontramos con estas florecillas, pequeñas de tamaño pero bellas.







Así se encontraba la Veiga, plagada de flores como casi todo el campo.


La primavera viene tardía este año, los árboles aún no han echado las hojas en todo su esplendor.



Llegó la hora de la comida y éste es el aspecto de la mesa antes de comenzar.


En nuestra familia si algo no puede faltar es el postre casero y de eso tenemos dos ejemplos:

Una tarta de tiramisú y un bizcocho casero.


Regado por licores elaborados por mi madre: licor café, de hierbas, de mora...



Después de comer hay que fregar y para eso nada mejor que tener a mi hermano que se encarga de hacer la labor.



Pero no dejamos el trabajo a uno solo, sino que acostumbramos a compartirlo.


Terminada la tarea salimos a dar un paseo por la Chana; que estaba espléndida de colorido, con el brezo haciendo contraste con el verde de los pinos.






Este año pudimos ver la nieve en Peña Negra, al igual que decían nuestros mayores, que recordaban que en junio aún había nieve en la sierra.



De regreso a Cerezal pasamos al lado de un colmenar, las abejas zumbaban con fuerza, atareadas en acarrear el néctar obtenido en el brezo circundante.


Finalmente, regresamos a casa después de disfrutar de un día en familia y en contacto con la naturaleza.




Para terminar una jota sanabresa con el sonido tan peculiar de la gaita, tocada por un maestro como Julio Prada de Ungilde.

video


miércoles, 8 de mayo de 2013

LAS PILAS DE ALMARAZ DE DUERO



El domingo fuimos a ver las pilas de Almaraz de Duero. Se llama así a un lugar donde cae el agua de el arroyo de los Molinos que debido a la altura que hay sobre el Duero forma dos cubetas y una cascada.

Almaraz de Duero es un pueblo que dista unos 20 kilómetros de Zamora. Su nombre significa labrantíos o tierras de labranza, pertenece a la comarca de la Tierra del Pan.
En principio íbamos a ir pocos, pero al final nos juntamos siete personas.
Se sale del pueblo desde la plaza por un camino de concentración que sale hacia el sur. A unos dos kilómetros tomamos un camino que sale a nuestra izquierda, lo seguimos y después de unos tres kilómetros hemos llegado a nuestro destino.

Nos sorprendió encontrar el río ya encajonado, luego pudimos comprobar que aquí comienzan los primeros Arribes, con paredes impresionantes y un paisaje espectacular, muy diferente de lo que habíamos visto hasta ese momento con monte bajo y fincas sembradas de cereal; no debemos olvidar que estamos en la Tierra del Pan.

El lugar de las pilas es muy llamativo porque hay una bonita cascada pero se puede subir más arriba  por una cuerda y unos escalones que conducen a la parte superior de la cascada que está encajada en una pileta. Atravesamos un agujero en la roca y accedemos al arroyo para disfrutar  de unas vistas espectaculares del entorno y de la caída del agua del arroyo al río; todo envuelto en un ambiente primaveral con flores de todo tipo y unos espinos albares en plena floración, además de lavandas, tomillos ...





Regresamos por otro camino que salía de la parte superior y al llegar al pueblo sedientos nos refrescamos con el agua de una fuente románica muy bien conservada.



Una ruta muy sencilla de hacer que nos dejó muy buenas sensaciones, disfrutando de un paseo en un día primaveral.

No está bien hecha pero esta foto es una muestra del paisaje de Almaraz de Duero.